El sistema educativo desde una mirada senti-pensante

LA REALIDAD DEL SISTEMA EDUCATIVO COLOMBIANO.
Por: July Andrea Cárdenas Galvis
Bogotá D.C., 20 de abril de 2017. Ministerio de
Educación:
“Colombia le ha apostado a la educación de una
manera tan relevante que hoy el Sector tiene el presupuesto más alto de todas
las entidades de la Nación: en 2016 fue de 31,5 billones de pesos, 51,5 por
ciento más que en 2010, lo que evidencia los esfuerzos del Gobierno nacional
para conseguir la meta de ser el país mejor educado de América Latina en el año
2025. La Ministra insistió en que para el Gobierno nacional es claro que los
países que más invierten en educación tienen importantes resultados de
crecimiento en todos los sectores, por lo que el Ministerio no ahorra esfuerzo
alguno para que los niños y jóvenes de todos los rincones del país tengan más y
mejor educación (…) Acerca de la cobertura educativa en preescolar, básica y
media, Giha reveló que en 2016 esta fue de 97,5 por ciento, lo que se debe, en
gran medida, a la política de gratuidad de la educación decretada en 2011 por
el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Con esta acción, el Ministerio
ha logrado que, cada año, más de 8 millones de niños y jóvenes vayan a los
colegios públicos del país (…) En materia de calidad educativa, la ministra
Giha destacó el trabajo realizado en Jornada Única, programa con el que se
busca cerrar las brechas existentes entre la educación pública y la privada:
entre 2015 y el año pasado se beneficiaron 512.184 estudiantes de 1.107
colegios oficiales en todo el país (…)En calidad educativa, agregó, se hizo
énfasis en 2016 en el programa 'Todos a Aprender', que busca mejorar las
prácticas de los docentes en las aulas. El año pasado los 98 formadores y 4.240
tutores que hacen parte de esta iniciativa llegaron a 4.476 establecimientos
educativos, beneficiando a 104.321 docentes y 2,3 millones de estudiantes (…)"Los
maestros también hacen parte de los programas de calidad, por eso reforzamos el
programa de 'Becas para la excelencia docente' -explicó la Ministra-. Desde
2015 llegamos a 92 entidades territoriales con 7.110 becas de maestría para
docentes, incluso de zonas lejanas como el Alto Baudó en Chocó; Valle del
Guamuez, Putumayo, y Nazaret, La Guajira" (…)Lo importante, anotó, es que
todos los esfuerzos del Gobierno, docentes, estudiantes y padres de familia ya
están dando resultados en materia de calidad, como fueron evidentes en las
pruebas Saber para 3º, 5º, 9º y 11º, y en el Índice Sintético de Calidad
Educativa (ISCE)”[1].
La anterior rendición de cuentas por parte de la
ministra de educación nacional Yaneth Giha, da cuenta de la apuesta por parte
del gobierno nacional de implementar estrategias que permitan “mejorar” el
sistema educativo colombiano; sin embargo, lejos de ser una realidad, desde
nuestro rol como docentes inmersos en las escuelas publicas del país, esto ha
quedado en apuestas, pues la realidad que se vive al interior de las mismas es
totalmente diferente a la visión que el gobierno ha querido demostrar. Por
esto, a lo largo del siguiente escrito se buscará analizar cuál es la realidad
del sistema educativo colombiano en comparación con la políticas
gubernamentales y algunas de las visiones propias de países en donde su sistema
educativo quizá tiene en cuenta la realidad de su población y es por esto que
se han convertido hoy por hoy en unos de los mejores sistemas educativos a
nivel mundial.
Para comenzar entonces, podemos establecer que
muchas de las apuestas que el gobierno nacional está realizando en cuanto a
educación, radica principalmente en la idea de que es a partir de ésta desde la
cual se puede mejorar la prosperidad económica y social del país; además, por
la pretensión de adherir a Colombia a la OCDE (organización para la cooperación
y el desarrollo económico)[2]. Lo anterior, ha llevado al gobierno a
evaluar las políticas y prácticas colombianas
comparándolas con las mejores de la OCDE en lo referente a la educación y
competencias. Un informe realizado, Revisión de políticas nacionales de
educación: educación en Colombia (2016):
“Evaluó la educación como un sistema integral desde
la atención y educación de la primera infancia hasta la educación superior,
usando cinco principios importantes de los sistemas educativos con buen
desempeño: • un marcado enfoque en el mejoramiento de los resultados del
aprendizaje • equidad de oportunidades educativas • capacidad para recopilar y
usar datos para documentar las políticas • uso efectivo de la financiación para
orientar las reformas • mayor participación de las múltiples partes interesadas
en el diseño y la implementación de las política” (p.3).
Dicho informe deja entrever la necesidad que tiene
el gobierno colombiano de estar en constante comparación de su sistema
educativo con el de paises que se encuentran ubicados en los primeros lugares
de los rankings educativos. Esto ha conllevado a que muchas de las reformas que
se han venido implementando internamente sean traspoladas de otros sistemas
educativos, es decir, se ha venido llevando a cabo una transferencia educativa
en la que se implementan modelos educativos externos al modelo educativo
colombiano sin tener en cuenta qué tan benigno sea para la realidad social de
nuestro país.
Claro ejemplo de este tipo de transferencia puede
ser el ISCE (índice sintético de calidad educativa); cuya idea proviene
directamente de Brasil, el MEN manifiesta que se apoyó principalmente en el
Índice de Desarrollo de la Educación Básica (IDEB[3]), creado en el 2007 por el
Ministerio de Educación de Brasil, mediante el cual se mide cada dos años el
desempeño y progreso de cada escuela de dicho país (Zambrano, 2015. P,5) en
este índice, al igual que el implementado en Colombia, se utilizan medidas de
calidad y eficiencia basadas en pruebas de conocimiento estandarizadas a los
estudiantes de las instituciones del país; sin embargo, queda de manifiesto el
por qué un país subdesarrollado toma la idea de medición de calidad educativa
de otro país subdesarrollado, si bien es cierto el estado de Minas Gerais ha
mostrado buenos resultados en sus pruebas, la política social no ha sido la
mejor; lo mismo ocurre en el caso colombiano en el que se le apuesta a la educación
para cerrar las brechas existentes entre los mas favorecidos y los menos
favorecidos; de ahí que, una de las criticas esenciales a dicho índice de
calidad de educación sea que para llevarlo a cabo se necesite de la evaluación
de competencias a todos los estudiantes del país, aquellos a los cuales no se
les está teniendo en cuenta la realidad inmediata en la que viven pues, no es
lo mismo una prueba que realiza un estudiante de una institución privada cuyos
recursos económicos son favorables, a las pruebas realizadas por estudiantes
pertenecientes a regiones apartadas de la geografía nacional y que no cuentan
con recursos pertinentes para acceder a las nuevas tecnologías ni mucho menos a
procesos educativos acordes a sus necesidades; por lo tanto, si se ha de hablar
de equidad, en este caso no es equitativo hablar de implementar unas pruebas
estandarizadas que miden a todos los estudiantes por igual y que no tienen en
cuenta ni siquiera que en muchas ocasiones, mientras el estudiantes está
presentando la prueba, por su cabeza están pasando miles de cosas como por
ejemplo que en su casa no haya dinero para comprar la comida, que después de
clase debe ir a su lugar de trabajo para apoyar económicamente su hogar, que
debe caminar por varias horas desde su colegio hasta su lugar de vivienda, etc.
Tal y como lo menciona Zambrano (2015),
“Los rankings educativos han generado un debate
global relacionado con su validez, intencionalidad y alcances. Sin embargo, la
literatura existente converge en algunos elementos: i) Son útiles para evaluar
el papel que cumplen las instituciones y organizaciones en la sociedad, ii)
despliega una función implícita de acreditación, iii) proporcionan una
respuesta concreta a la necesidad de información de los usuarios, iv) mejoran la
toma de decisiones de estudiantes y padres de familia con relación la selección
de las instituciones educativas, v) pueden servir de herramienta para
investigaciones y vi) contribuyen a la construcción de reputación de las
organizaciones educativas” (p. 9).
Sin embargo, los rankings educativos también pueden
ser vistos como ocasionantes de efectos negativos puesto que, por un lado
distorsionan las realidades de las instituciones educativas, pueden llegar a
convertirse en instrumento de manipulación por parte de aquellos que diseñan y
aplican los ranking, destruyen la realidad y el fin ultimo de las instituciones
que es educar a sus estudiantes para supeditarse entonces a la preparación de
las pruebas y para una constante reformulación de los planes de estudio al
servicio de ocupar cada vez un mejor lugar en el proceso de medición; en
general, lo que hace esta medición educativa es inhibir que se generen
proyectos diversos dentro de las instituciones empobreciendo así las
concepciones educativas de unos funcionarios que a la final no van a responder
por las daños causados en la comunidad educativa.
Por otro lado,
tomamos como referencia la accesibilidad y cobertura del sistema educativo
colombiano, según Halliman (2000), At the beginning of the 20th century, education
was limited to those privileged by geography, by class, and by religion. Today,
nearly all children in developed countries receive an elementary school
education and most graduate from secondary schools (p. 6) en contraste,
encontramos que en Colombia aunque se le ha otorgado la gratuidad necesaria a
la educación, aun siguen existiendo brechas indelebles entre los mas
necesitados y los menos necesitados; es decir, hoy por hoy la educación de las
instituciones privadas ha prevalecido sobre las instituciones de carácter
publico, de allí que, aunque se garantice el acceso, la calidad ha quedado
limitida a esto, a llegar a todos los rincones de la geografía nacional pero en
realidad se esta dejando de lado las necesidades propias de dichos sujetos. En
algunas situaciones, no se está tendiendo en cuenta que la calidad educativa no
solo se mide en relación a cuántos niños acceden a las escuelas, sino también
en cuanto a lo que se les ofrece, es mas, no solo se basa en el bienestar de
los estudiantes, sino además en suplir las necesidades básicas de los
profesores y comunidad en general. Desafortunadamente, en regiones aparatadas
del país, no se ha tenido en cuenta que muchos de los estudiantes no conocen un
computador, otros que solo pueden estudiar hasta su primaria poues por las
condiciones económicas de su familia debe crecer y comenzar a trabajar, lo que
conlleva a que las condiciones de las familias también deben ser reconocidas
como factor de deserción escolar, por otro lado, también observamos que a la educación
inicial no se le esta dando la prevalecnia que requiere; por ejemplo, si
observamos el caso finlandés se le brinda la atención necesaria a los primeros
pasos de los estudiantes en las escuelas y a su vez, algo que no es nada
comparado con nuestro sistema, las clases no cuentan con mas de veinte
estudiantes por salón, esto permite que sea una educación mucho mas
personalizada y que se atienda a lo que Gardner llamó las inteligencias
múltiples.
En consecuencia, Meyer (2000) plantea desde la
teoría neoninstitucional que la educación es considerada como parte de un
modelo universalista y global (es decir, macrosociológicamente), organizado en
relación con la propia sociedad como un modelo cultural de desarrollo y
justicia (es decir, cultural o fenomenológico, antes que de carácter realista)
(p. 93), así, se ratifica que en Colombia, el sistema educativo, lejos de ser
una política que le apueste a mejorar la realidad del país y de sus miembros,
se ha enfocado cada vez en moldear la educación en aras de lo que se ha de
mostrar internacionalmente; es decir, sin importar lo que ocurra en el fondo,
la forma se ha moldeado de tal manera que ante los ojos de los demás y de
rankings educativos aparente ser uno de los mejores, de ahí la apuesta de ser
Colombia la mejor educada a 2025, la becas a la excelencia para los maestros,
los programas de jornada única y 40 x 40, que sin brindar garantías para su
funcionamiento, lo importante es decir que se está invirtiendo mucho mas
presupuesto.
Las anteriores son apuestas que hace el gobierno
nacional para retener sujetos en las aulas, sin embargo son desafíos que nada
tienen que ver con lo que se vive a diario en estas; se habla de una jornada
única cuando no existe la infraestructura necesaria para la demanda de estudiantes
y ni siquiera se cuenta con comida caliente (desayunos y almuerzos) que
garanticen una alimentación balanceada; a las instituciones llegan insumos
tecnológicos sin embargo, en muchos de los colegios el acceso al internet es
limitado; en muchas ocasiones, por no decir en todas, las aulas y los docentes
deben lidiar con 40 estudiantes, lo que deja de lado una instrucción
personalizada y por supuesto el implementar proyectos innovadores pues se debe
recurrir entonces a practicas conductistas; por otro lado, los docentes también
cuentan con condiciones indignantes, sin un adecuado sistema de salud y con la
presencia de dos estatutos docentes diferentes que lo que hacen es dividir el
gremio pues cada quien se dirige hacia lo que le compete o en ultimas le conviene.
Esto, es solo una pequeña muestra de la realidad del sistema educativo
colombiano, que sin importar que puesto ocupa dentro de un ranking u otro, sus
estudiantes, sus maestros y su comunidad en general piden a gritos una reforma
que tenga en cuenta su realidad y la realidad del país.
BIBLIOGRAFÍA:
- Halliman, M.
(2000). Handbook of the sociology of education. Springer. United States Of
America.
- Ministerio de Educación Nacional. (2016). Revisión
de políticas nacionales de educación: la educación en Colombia.
- Zambrano, M. (2015). Alcances e inconsistencias
del Índice Sintético de Calidad Educativa (ISCE), diseñado y aplicado por el
Ministerio de Educación de Colombia en el año 2015. Working Paper Serie:
Educación. Bogotá. Colombia.
-Meyer, J. y Ramírez, F. (2000) La
institucionalización mundial de la educación. En Schriewer, J. La Formación del
Discurso en la Educación Comparada. Barcelona: Pomares.
- www.minieducacion.gov.co.
[1] www.mineducacion.gov.co en el link: Rendición de
Cuentas 2016. Informe detallado de la gestión del Ministerio de Educación
Nacional. Ministra de Educación: Yaneth Giha.
[2] Fundada en 1961, la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) agrupa a 35 países miembros y su
misión es promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las
personas alrededor del mundo.
[3] El IDEB recoge la experiencia del Estado de
Minas Gerais, en donde la aplicación del Índice da lugar a una estrategia
integrada de formación docente, producción de material de apoyo pedagógico y
una acción de seguimiento constante en el objetivo de cumplir unas metas
nacionales, territoriales y por establecimiento educativo.

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