APORTES DEL PENSAMIENTO DE PAULO FREIRE A LA EDUCACIÓN PARA LAS INFANCIAS OPRIMIDAS DE BOGOTÁ

Reflexiones a partir de la práctica formativa (vivencia)
En el Colegio el Tesoro de la Cumbre
Programa ‘Volver a la Escuela’ nivel ‘Aula de Aceleración’


A criterio del grupo investigador aprender es un proceso innato, es ‘obvio’ para la especie humana, es casi un instinto, el cerebro está inclinado biológicamente al procesamiento de la información que absorbe de su medio, de su entorno, es por eso que no importa el método que se use, el niño y la niña aprenderán, tal vez mucho o tal vez poco.

La ‘educación bancaria’ (Freire P., 1978) es una perspectiva pedagógica que ha sido útil por generaciones para aquellos que tengan acceso a ella, puesto que los conocimientos se ponen a ‘la palma de la mano’, ya no es necesario buscarlos, se le entregan al estudiante de la manera más ‘masticada’ posible, ya que es transmitida por fragmentos de la realidad, procurando ser digerida más fácilmente por el educando, esté solo tiene que responder reteniéndolo, esa es su meta, la evaluación de este tipo de educación sirve para certificar que el educando tiene almacenados los suficientes datos para promoverse al siguiente nivel.

La ‘teoría de la acción dialógica’ (Freire P., 1978), de la que se derivan conceptos como ‘educación para la liberación’ (Freire P., 1978); la ‘practica pedagógica progresista’ (Freire P., 1970); o la educación para la ‘democracia radical’ (Freire P., 1990), es una teoría que se contrapone a lo bancario, en la medida que lo importante deja de ser el contenido que se aprende, al mismo tiempo que se mueve a un primer plano la importancia del desarrollo como persona, como ser humano; en este tipo de educación ya no se muestra el conocimiento como un conjunto de fragmentos de la realidad, que responden a lo que ‘debe’ ser enseñado, sino que se muestra al mundo en relación con la mano transformadora de la humanidad, un todo al que no es necesario simplificar, ya no atañe a la escuela o a la familia cuanto aprenda el estudiante, interesa preparar a cada hombre y mujer para seguir aprendiendo aún por fuera del aula, además de permitirle en comunión con los otros continuar con el devenir histórico de la creación y transformación del conocimiento.

Tal vez se escapen algunos conceptos de gran importancia, pero para los fines que se propuso este estudio, los anteriores párrafos delimitan a grandes rasgos las generalidades del pensamiento de Freire acerca de la educación, de la labor docente, de la realidad y de la posibilidad del hombre y de la mujer de transformarla; se espera abordar nuevamente el pensamiento del autor en un momento futuro para reencontrar todo aquello que aunque no carece de importancia se dejara para un posterior análisis, que podrá llevarse a cabo por los autores o por el lector, quizá porque no como lo declaró Freire durante toda su obra en comunión.

Ahora mirándolo desde una perspectiva más específica, la que abrió al grupo investigador la práctica formativa en el Colegio El Tesoro de la Cumbre, se enumeraran en los párrafos siguientes las consideraciones que en concreto encierran los aportes del pensamiento del autor brasileño a la educación para esta experiencia en detalle, de la que cabe agregar es una mirada particular y está dispuesta para ser discutida o transformada:

·      ¿Cuándo se es persona?, tal vez al cumplir la mayoría de edad, tal vez al saber más que otros, tal vez al llegar a la madurez, tal vez al tener los suficientes bienes o servicios a disposición, tal vez al elegir la profesión que les guiara por el resto de sus vidas, tal vez al hacer su propia familia; si fueran estas las razones de las que se pudiera ufanar alguien para declararse persona, los niños y niñas con los que se tuvo contactó en la práctica formativa (vivencia) ya mencionada, tal vez nunca lleguen a serlo, algunos de sus padres que murieron incluso en la adolescencia, o en la pobreza, o en la drogadicción tampoco lo lograron nunca.

Cuál es entonces la mágica materia de la que están hechas las personas, para Freire la respuesta es simple, trayéndola a palabras del contexto, las personas están hechas de carne y hueso, tal vez de alma, de mente, de corazón; la ética de mercado a desdibujado las características únicas de lo que compone a un ser viviente consciente de serlo, un ser humano, no hay genero, no hay raza, no hay edad.

En la educación para la ‘democracia radical’ (Freire P., 1990), en la medida que no hay nadie superior que el otro, que todos construyen en comunión el conocimiento, simultáneamente, que transforman la realidad, el niño y la niña debe ser tratado como persona, como lo que es al fin de cuentas; la sociedad hegemónica a intentado animalizar (Freire P., 1990)  a todo aquel que nazca bajo la línea genética de la especie humana, reduciéndolo a un organismo vivo que crece, se reproduce y muere, le quita el poder innato de participar, de transformar, o de ser consciente de su realidad, esto con el fin de mantener para la elite los privilegios que han ido arrebatando de los otros.

Ahora, si se ve desde la óptica de los niños y niñas de la práctica formativa en el Colegio el Tesoro, que han sufrido  rechazo por no tener lo que para la ética de mercado significa ser humano, a la vez que son mantenidos al margen de un sistema excluyente; cuanto más necesitan ser tratados como personas, de una manera sincera, el docente, el directivo, el acudiente, le devuelven el lugar para el que fueron hechos. Que importa si no aprendieron a sumar, o a restar, o a clasificar las palabras por su acento, aprendieron lo más importante, reconocerse como lo que verdaderamente son, empiezan a ‘ser’, pero al mismo tiempo descubren gracias a las relaciones con los otros que están ‘siendo’, y cada vez lo son más. Seres inacabados (Freire P., 1978), imperfectos, que se equivocan pero que enriquecen su saber en la medida que se saben inacabados, que se descubren, al mismo tiempo que descubren a los otros y la realidad que los circunda, realidad que vuelve a sus manos, realidad inacabada también, una construcción social que así como su creador, el hombre y la mujer, esta propensa a cambios.

·      De lo anterior se desprende otra pregunta ¿Cómo es una relación entre personas?, tal vez el que más tenga es quien debe estar por encima, o el más hermoso, o el más inteligente, o el más albino; desde la perspectiva de Freire la decisión de afrontar las relaciones entre las personas está introducida en una constante tensión, facilitada por una práctica netamente humana, el diálogo, que además de ser la acción de dialogar, es también la reflexión de lo que se dialogo, de lo que se aprendió en comunión, de lo que se construyo en colectivo con los otros.

Ya no se necesita del autoritarismo, tampoco del libertinaje (Freire P., 1990), se piensa, se discute, se vuelve a pensar sobre cómo construir en comunión el equilibrio entre la libertad y la autoridad, en el que se revalida la necesidad de la igualdad y de las responsabilidades que acarrean las relaciones entre el ‘yo’ y los otros ‘yo’, relaciones que al fin al cabo constituyen casi en forma  de un ciclo constante de reciclaje, creación y transformación la realidad.

El contexto de los niños y niñas integrantes del nivel ‘aula de aceleración’ del programa ‘volver a la escuela’ en el colegio El Tesoro de la Cumbre, dan cuenta de un texto no escrito en letras, que desnuda sus experiencias, sus aprendizaje su realidad, es necesario entenderlo, aprenderlo, si lo que se busca es tener una relación de persona a persona con ellos o con cualquier ser humano.

Para conocer entonces la realidad del otro es necesario basar las relaciones verdaderamente humanas no en lo que se tiene o en lo que se sabe, si no en la posibilidad que se abre al construir con otros, las cualidades necesarias para este tipo de relación, que palabras más palabras menos, es una relación de corte dialógico, ya fueron mencionadas en un aparte del documento, pero para su estudio las referenciamos nuevamente aquí, aprovechando para presentar escusas si se escapa alguna:

“amor, respeto a los otros, la tolerancia, la humildad, el gusto por la alegría, por la vida, la apertura a lo nuevo, la disponibilidad al cambio, la persistencia en la lucha, el rechazo a los fatalismos, la identificación con la esperanza, la apertura a la justicia” (Freire P.,, 2006)

·      El docente entonces ya no es la figura autoritaria que se esconde tras la bata blanca, ni tampoco el que se esconde tras sus innumerables estudios, es un igual, una persona, un ser humano, ¿Cómo llevar a cabo tal despropósito?; puede que la afirmación siguiente suene repetitiva, pero en este caso es desde un contexto particular, el de la profesión docente, y por esto para el grupo investigador se hace valido repetir cuantas veces sea necesario decirlo:

Los docentes también son seres inacabados, sin importar cuantos títulos tenga en su haber, el docente solo se podrá parar ante su estudiante para tratarlo como persona, como humano, si se descubre como un ‘yo’ que busca aprender más; retomando una experiencia que se comento anteriormente, la docente directora del nivel ‘aula de aceleración’, se podría decir que en rasgos generales conoce los hábitos de higiene más básicos, tal vez se sabe bañar bien la boca, entre otras cosas tal vez porque tiene dinero para comprar crema dental, tal vez también se sabe bañar correctamente los pies para evitar malos olores en sus zapatos, disimula su sudor con perfumes, con jabones, pero con todo eso que tal vez sabe, en todo el tiempo que compartió con los niños y niñas de aquel nivel, la maestra nunca se puso en frente de algún niño a gritar avergonzándolo, “cochino” o “ te lo digo por tu bien, para que aprendas como debes bañarte”; la docente prefirió retarlos a descubrirse, los niños llevaron ese día implementos comunes de aseo, jabones, corta uñas, esmaltes, rubores, maquillajes, cepillos de peinar, algunos incluso tomaron prestados a escondidas algunos de estos artefactos, calentaron agua y todos se dispusieron a arreglarse, como para una fiesta, ese día se burlaron, se pelearon, pero todos estaban aprendiendo lo que la profesora tal vez ya sabía.

Un profesional de la docencia en la ‘educación bancaria’ (Freire P., 1978) tal vez no se atrevería a bañar los pies en la misma caneca de agua que uno  de sus estudiantes, iría solamente a enseñar lo que está ‘entrenado’ para transmitir, tal vez se arroparía en el calor de su diploma, o en la comodidad de la tarima para evitar cualquier tipo de contacto adicional al que realizan los tímpanos de sus estudiantes al ser impactados por las hondas que producen los movimientos de sus cuerdas vocales, lo demás si al caso sería por fuera del sagrado claustro de la escuela, no más.

Un docente ‘progresista’ que descubre que su autoridad no está en lo que evite, si no en lo que logre tocar, sentir, amar, enseñar o aprender, tal vez estará mucho más capacitado para tener un verdadero diálogo con sus estudiantes, uno de persona a persona.

·      ¿Qué hace que un docente mantenga y mejore ese estilo peculiar de ejercicio de su profesión?; nuevamente el grupo investigador apelara a repetir una afirmación que se hizo constante en esta parte del documento, el docente, el niño y la niña, el padre, recordando que para Freire, “nadie educa a nadie, nadie se educa a sí mismo, los hombres y las mujeres se educan entre sí con la mediación del mundo” (Freire P., 1978) son todos seres inacabados, inconclusos (Freire P., 1978) , conscientes de su inacabamiento emprenden una lucha desde su nacimiento por ‘ser más’ humano.

Todo esto para decir que la única forma en la que un docente se puede mantener dentro de la practica pedagógica progresista, es siendo consciente  de que debe seguir preparándose, investigando, estudiando, a veces en instituciones que provean títulos, a veces solamente por el gusto de redescubrir su práctica, de reflexionar sobre sus actos dentro del aula, recordando como dice el autor brasileño, (…)Quien forma se re-forma al formar y quien es formado se forma y forma al ser reformado (…) Quien enseña aprende al enseñar y quien aprende enseña al aprender (Freire P., 2006).


Para cerrar este aparte no se quiere dejar de decir que el grupo investigador es consciente de que hay una violencia inseparable de la ‘Teoría de la acción antidialógica’ (Freire P., 1978) esta violencia representada en la clase opresora, aplaca todo lo diferente, cataloga lo nuevo como absurdo, anula las posiciones contrarias, la democracia radical, la practica pedagógica progresista, en cambio, vence esta violencia con un amor irrefrenable, es utópico, “es difícil pero no imposible” ( Freire P. 2006).


BIBLIOGRAFIA

De TEZANOS, Araceli: Innovación e investigación: algunas distinciones para conversar. Seminario taller en investigación etnográfica. Centro de investigaciones de la Universidad Pedagógica Nacional – CIUP. Santa Fe de Bogotá. 18 al 22 de mayo 1998.

BRIONES, Guillermo. Epistemología de las Ciencias Sociales. Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior (ICFES). Bogotá Colombia. 2002

PETRUS, Antonio. Pedagogía Social. Investigación en Educación Social Metodologías por Gloria Pérez Serrano. Editorial Ariel S.A. 1997

FREIRE, Paulo. PEDAGOGÍA DEL OPRIMIDO SIGLO XXI EDITORES,  Montevideo URUGUAY, 1978, primera edición en Español 1970

FREIRE, Paulo. LA NATURALEZA POLITICA DE LA EDUCACIÓN. EDICIONES PAIDOS,  Barcelona  España, 1990

FREIRE, Paulo. PEDAGOGÍA DE LA ESPERANZA. Un reencuentro con Pedagogía del Oprimido SIGLO XXI EDITORES,  México D.F., 1999, primera edición en Español 1993

FREIRE, Paulo. PEDAGOGÍA DE LA AUTONOMÍA SIGLO XXI EDITORES,  México D.F.,  2006, primera edición en Español 1997


FREIRE, Paulo. CARTAS A QUIEN PRETENDE ENSEÑAR SIGLO XXI EDITORES, México D.F., 2009, primera edición en Español 1994.

Tomado de. APORTES DEL PENSAMIENTO DE PAULO FREIRE A LA EDUCACIÓN PARA LAS INFANCIAS OPRIMIDAS DE BOGOTÁ Tesis de Grado (2011) Universidad Distrital Francisco Jose de Caldas. Licenciatura en Pedagogía Infantil. Bogotá D.C. 
Lina Paola Cuadrado Montaño y Gabriel Jaime Ríos Rodriguez

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